Es increíble lo ignorantes que somos los malagueños de nuestra propia historia. No hay más que ver fotos antiguas para darse cuenta de que el actual muelle y paseo de la farola está mucho más distanciado del agua de nuestro mar de Alborán que hace siglos. Y eso es porque sencillamente se ha ido ganando terreno a costa del mar. La forma de hacerlo es simplemente echando tierra y rellenando.
En tiempos de romanos y fenicios, el espigón natural adonde ahora se asienta la farola, era lo único que hacía a Málaga merecedora de tener un puerto, porque el puerto era natural, era una ensenada abrigada del viento de levante, que es el que peores temporales trae en nuestra costa.
Así que no es nada extraño que se haga una excavación en el puerto y aparezcan restos de un barco. Sí que sería raro que apareciera una nave extraterrestre. Porque son terrenos ganados al mar, tanto la Alameda principal como el Paseo del Parque son el resultado de ir amontonando tierra hasta superar el nivel del mar y conseguir terreno seco en lugar de la playa original.
Esta foto es de lo que hoy se llama la calle Cortina del Muelle, y si se fijan en la Catedral, ya sabrán por qué se llama así.
Por cierto, el "crimen" del edificio del hotel Málaga Palacio queda patente, ya que en estos tiempos la catedral era el edificio más alto y sobresalía bastante por encima de los otros.
En la parte de pescadería, lo que había era una playa, ni más ni menos.
Mi visión particular del mundo, desde la torre del monte Atabal, que da nombre a la localidad de El Puerto de la Torre, en Málaga.
Mostrando entradas con la etiqueta Málaga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Málaga. Mostrar todas las entradas
domingo, 21 de noviembre de 2010
martes, 8 de septiembre de 2009
Sor Teresa Prat
Desde niño, me llevaban a la playa "de la Misericordia". Esta playa estaba en aquella época (hace unos 30 y pico años) junto a la tapia de un gran edificio que me llamaba la atención.
Después fui a vivir por la zona de Los Guindos, y comencé a pasar cada dos por tres por la Avenida Sor Teresa Prat. Más de una vez me pregunté quién sería la tal Teresa Prat.
Bien, pues Sor Teresa Prat fue la Madre Superiora de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que dirigió lo que ahora se conoce como Centro Cívico de la Diputación Provincial de Málaga y que en su tiempo fue un hospital y muchas cosas más.
El denominado "Hogar Provincial Nuestra Señora de la Victoria" también fue conocido con el nombre de “Casa de la Misericordia” (durante el siglo XVIII, se denominaba con el término “Misericordia” a todos los hospicios dependientes de la Beneficencia Provincial), “Asilo Provincial” y “Hospicio”.
El centro acoge a niños necesitados (“Niños de la calle”) de la ciudad y la provincia. A partir de 1910 comienzan a ingresar, en mayor número, niños de los barrios cercanos. En principio la acogida es meramente hospiciana y no educativa, posteriormente, la misma Diputación crea unidades escolares y los primeros talleres. Entre estos talleres se puede destacar el de imprenta, el cual se encargaría, desde entonces y durante largos decenios, de la publicación del Boletín Oficial de la Provincia. Preparó a docenas de muchachos en las llamadas artes gráficas. El BOP aún se elabora en los nuevos edificios construidos junto al antiguo.
Después fui a vivir por la zona de Los Guindos, y comencé a pasar cada dos por tres por la Avenida Sor Teresa Prat. Más de una vez me pregunté quién sería la tal Teresa Prat.
Bien, pues Sor Teresa Prat fue la Madre Superiora de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que dirigió lo que ahora se conoce como Centro Cívico de la Diputación Provincial de Málaga y que en su tiempo fue un hospital y muchas cosas más.
El denominado "Hogar Provincial Nuestra Señora de la Victoria" también fue conocido con el nombre de “Casa de la Misericordia” (durante el siglo XVIII, se denominaba con el término “Misericordia” a todos los hospicios dependientes de la Beneficencia Provincial), “Asilo Provincial” y “Hospicio”.
El centro acoge a niños necesitados (“Niños de la calle”) de la ciudad y la provincia. A partir de 1910 comienzan a ingresar, en mayor número, niños de los barrios cercanos. En principio la acogida es meramente hospiciana y no educativa, posteriormente, la misma Diputación crea unidades escolares y los primeros talleres. Entre estos talleres se puede destacar el de imprenta, el cual se encargaría, desde entonces y durante largos decenios, de la publicación del Boletín Oficial de la Provincia. Preparó a docenas de muchachos en las llamadas artes gráficas. El BOP aún se elabora en los nuevos edificios construidos junto al antiguo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
